Porque el mundo es bonito, hasta vomitar.

13 julio 2007

Transformers

Seguramente, debería titular el post:

"Transformers, si la he visto ¿Que pasa?"

Pero no lo haré... Sería demasiado breve.

Lo primero, es poner a la gente en situación.

NO es una peli de Woody Allen.
NO es una peli romántica.
NO es una peli para pensar (si os fijáis no incluyo eso en la sección W.A.).
NO hace falta verla en V.O.S.

Simplemente es una película, donde se utilizan los sentimientos de los que en los ochenta eran niños que se quedaban media hora al día, enganchados a la tele viendo los dibujos animados de los transformers...
Eso puede sonar a crítica, pero no lo es. Para empezar, por que esta técnica, se utiliza muy a menudo, y al menos esta vez, han sido fieles a la intención. Nada de inventos, esto viene a ser un capitulo de la serie de dibujos, pero mas molón. Si no veías los transformers, no vayas, no te va a gustar.

Después del dineral que me he gastado en cine a mi (aún) tierna edad, agradezco la sinceridad de una película. A mi lo que no me gusta, es ir a ver Alejandro Magno, esperando ver una película sobre la historia de un personaje a mi parecer acojonante, y que el director se centre en decir, como un niño pequeño vergonzoso;
“Alejandro Magno era bisexual señoritaaaa....”
O que se propongan explicar la historia de la guerra de Troya, y pasen mas tiempo untando de aceite los músculos de Bad Pitt, que en guionar un poco la película.
Eso, a mí, que queréis que os diga, me jode.

Por lo demás, la historia de siempre. Frases heroicas ridículas, pechugas bronceadas (aptas para menores de 13), alguna explosión (no demasiadas), y patriotismo americano, esta vez con el añadido de unos robots molones que marcaron mi infancia. Uno, quieras que no, tiene su corazoncito y un apego a sus cosas.



Si queridos amigos, yo también tengo mi rinconcito superficial y comercial. Pero que queréis que os diga, para mi esta película son gotitas de los años ochenta remasterizadas...

09 julio 2007

Suertes

Compras un helado en una máquina y te cae otro.
¿Suerte?
Muchos pensarían que si, al fin y al cabo, el 2x1 es uno de los mayores reclamos inventados por los perversos druidas del capitalismo.
Pero no es suerte, para empezar por que se trata de un “maxichocobon”. Lo miras y lo remiras con cara de duda, es un helado que no pinta muy bien.



Estas solo, así que no puedes compartirlo, “tienes” que comerte los dos helados. Para algo gratis que da la vida, no puede desperdiciarse.
Decides abandonar el bar y salir al sol. Es bien sabido que con una buena iluminación, hasta Ana Obregón puede verse mejor, preguntadle si no a Issis (sobre la iluminación, no sobre A.O.), así que intentas mejorarle la cara a la suerte con un poco de luz.



Pero enseguida te das cuenta de dos cosas. Primera, no puedes guardarte un helado en el bolsillo, a no ser que tengas muy claro que no quieres tener descendencia (si, en efecto este es un blog machista, denunciadme), y segundo, la pinta que tiene un “adulto” mientras come un helado, y tiene otro por abrir en la mano es patética.
No admito discusiones, mi suerte últimamente, tiene dislexia.

05 julio 2007

Una historia de éxito

El éxito es un término muy ambiguo. No existe una tabla o una regla para medir el éxito, y no hablo solo de su magnitud, es difícil determinar si simplemente algo tiene o no éxito.

Esto que digo no tiene ningún mérito, cualquiera que se pare a pensar un poco acerca del éxito, se dará cuenta de que algo que para él es un éxito, para su vecina, su abuela o el vendedor de cupones, no lo es. Esta propiedad de éxito es transitiva, y podemos verlo estos días en la TV, en el debate del estado de la nación. Para los que mandan, todas sus acciones son éxitos sin paliativos, y para los que querrían mandar, todo es un desastre.

Yo llevo un par de meses pensando en esto del éxito, y no por que yo sea precisamente una persona exitosa. Al contrario, tiendo al desastre, al inacabado y a la inconstancia, y para muestra, las actualizaciones de este blog; dispersas, discontinuas y escasas.

Hace unos meses, me rebelé en contra de mi inconsistencia creativa, y presenté un diseño para la camiseta de la universidad. Cosas de la vida y del gusto de mis compañeros, ¡oh maravilla! resulté ganador. Un éxito, pensé al momento. Mi diseño relucirá en los torsos, espaldas y pechos de mis compañer@s. Por primera vez, algo creado por mi será de dominio público. Me cruzaré por la calle con desconocidos, que sin saberlo, llevarán puesta una pizca de mi creatividad (la reparto a pizcas, por que dispongo de poca). Mis camisetas (si, las considero mías ¿Que pasa?) serán testigos silenciosos de viajes, situaciones incómodas, discusiones, sesiones de sexo salvaje...
(Aclaro que no soy un fetichista, simplemente me emocioné)



Pero el destino, tenía sus propios planes para las camisetas, y 300, entre ellas todas las de chica, fueron “sustraídas” del almacén de la universidad. ¡Oh desgracia! pensé. Mi plan para dominar el look de los pechos en el campus, contaba con 300 soldados menos. Y eso, cuando tu ejercito es de 1000 soldados, es mucho. Además ¿alguien conoce mejor escaparate que los pechos en verano?
Me resigné como solo sabemos hacerlo los amateurs, y seguí a lo mío que es la vida contemplativa.
Debió pasar una semana desde del robo, y empezaron a verse camisetas por el campus. Me hacía ilusión verlas, pero admito que aún pensaba en las perdidas. Hasta que una tarde, regresando a casa, el destino dio otro giro de tuerca a esta historia insulsa de robos. Cruzaba por el barrio gitano de Lérida, y pude ver a dos mujeres entradas en años y carnes, embutidas en dos de las camisetas. No solo eso, sino que las cuatro o cinco niñas que las acompañaban, lucían sendas camisetas varias tallas grandes para ellas. Y ahí, viendo aquella especie de demostración de para que tallas no estaban pensadas aquellas prendas, empecé a pensar en el éxito. Y es que por más que sean robadas, las camisetas son para ser usadas, así que gracias a un mangui cutre, mis camisetas llegarán a donde antes no habrían llegado nunca.
Un éxito, sin duda...

26 junio 2007

Curriculum vitae

Nombre: AOS
Dirección: En medio del bosque
Teléfono: No me sé el mío, nunca me llamo...
Estado civil: Soltero, pero con compromiso.
Carné de conducir: Motero del infierno
Estudios: Laaargos
Idiomas: Cualquiera excepto francés, soy un negado para el francés.
Informática: Diablo 2, Worms, PC Fútbol, Sim City, Age of empires, etc...
Experiencia profesional: Trabajar es un término ambiguo, eso es lo que he aprendido trabajando.
...

Y ahí va mi vida, en tres folios Din A4. Triste papel mate con borrones en blanco y negro. Todos mis esfuerzos condensados en unos gramos de papel y unos cuantos menos de tóner.

Me reprimo de acabar la conga de conocimientos con un: “No se crea, soy un poco más de lo que aquí se describe”, pero no creo que importe. Este blog por ejemplo, tiene menos valor que 10 horas de cursillo de Autocad. Las heridas amorosas, de las que tanto aprendemos, quedan tapadas por un curso de italiano. Podemos presumir más de haber tratado con proveedores que con niños en canguros (y no se cuales dan mas dolores de cabeza).

Mmm... ¿Vehículo propio? Un si a esta pregunta, es más efectivo que todos los libros que has leído, y no hablemos de cine. Aún que hayas visto todas las películas asiáticas posibles en VOS (y las hayas entendido), eso no hará sobra a unas prácticas remuneradas.



Curriculum vitae. Algo así como carrera de la vida si no recuerdo mal, por aquí pasa gente de letras que podrá ilustrarnos mejor. Necesario, seguro. Nadie tiene tiempo de escuchar nuestra vida para darnos trabajo, no critico su utilidad. Simplemente me hace sentir un poco raro resumirme así. Dar referencias de personas que apenas me conocieron, aún que está claro que si diésemos las de nuestros padres, no sería muy útil.

Útil, supongo que sería la descripción del curriculum. A pesar de que algunas veces no nos haga sentir muy ídem.

¡Mierda, no he puesto la foto!

20 junio 2007

Rescate episcopal

El ministerio de educación, ha decidido tirar adelante la implantación de una nueva asignatura. Educación para la ciudadanía y los derechos humanos. Por lo visto el consejo europeo recomendó hace cinco años, a los estados miembros que “hicieran e la educación para la ciudadanía democrática un objetivo prioritario de su política educativa” ¡Toma ya!
Con lo que no contaron los amigos del consejo europeo, es que en Spain, cualquier cosa que pretenda formar a los jóvenes en temas sociales actuales e informarlos de sobre derechos humanos, suele topar de lleno con un gremio de larga tradición oscurantista. Si amigos, la conferencia episcopal viene de nuevo al rescate.
Ante tal polémica, me gustaría hacer de mediador...

Apreciados señores miembros del consejo europeo, maestros, legisladores de aquí y de allá, e incluso ministros. ¿Como se atreven a intentar definir el concepto de familia? ¿En que estaban pensando cuando se sintieron capacitados para explicar como pueden quererse las personas? ¿Acaso no saben que los problemas sociales del mundo actual se arreglan mejor a la “catholic way”?



Desde este humilde blog, les ruego que replanteen sus decisiones, sus ideas, e incluso sus capacidades.
¿Quién mejor que la iglesia católica para hablar de integración? Llevan siglos integrando razas y culturas, pregúntenles a los indios americanos, o a los judíos europeos. En cuanto a problemas sociales, no olvidemos que ellos instauraron los juicios rápidos mucho antes que el actual sistema judicial. Si, con cierto abuso de la hoguera, pero si se requería velocidad, ahí estaban ellos. En cuanto a temas de familia, no queramos desautorizarlos por el simple hecho de que ninguno de los mandatarios de la iglesia haya formado legalmente una familia, ¡eso son trivialidades! No hace falta experiencia para opinar.
Y sobre el amor... ay el amor. ¿No son famosos los casos de amor que trasciende lo simplemente espiritual entre curas y monjas, entre misioneros y “mujeres salvadas”, o mas recientemente entre curas y menores de edad?
Creo que deberíamos dejar el tema de la educación en manos de la iglesia católica. Siempre han sabido ver la verdad por encima de los prejuicios, y rectificar a tiempo (con 500 años de margen), que le pregunten a Galileo...
Esperemos a que acaben de definir esto de los diez mandamientos del buen conductor que acaban de sacarse de la manga (que después del terrorismo y el calentamiento global, es la resolución mas esperada a nivel mundial), y dejémosles que vuelvan a regalarnos mas gotitas de su buen hacer. La historia está perlada de ellas.
No lo olvidéis, ¡los preservativos matan!
Suyo e incívico (pero con propósito de enmienda).
Denke

(Rouco we love you!)