Porque el mundo es bonito, hasta vomitar.

05 julio 2010

El misterio de los lunes

El lunes es el día impopular de la semana. Es el día de la vuelta a las responsabilidades, a los horarios, a la luz del fluorescente, al reflejo del monitor, a la rutina… 
 
Antiguamente solo se descansaba el domingo, por lo que el sábado, era día laborable. En algún momento de la historia, el fin de semana se duplico (¿os imagináis el subidón que debió haber aquella precisa semana?), y el sábado, paso de ser lo que ahora conocemos como un viernes, a un día festivo. Menuda transformación. Pero el lunes no tiene miras de sufrir ese cambio de sexo de laborable a festivo. 
El lunes es el día en que miras el calendario, y te das cuenta de que aún quedan cuatro mañanas de despertador, de desayuno rápido sin tostadas y zumo de naranja. Cuatro mañanas de atascos, y de llamadas sin afecto. 
Los lunes los inventó un sádico, un tipo de esos responsables y pulcros, cargado de autodisciplina. Por que según dicen, los lunes son necesarios. Como también lo son las vacunas, los dentistas y las operaciones de fimosis. Pero seamos sinceros ¿quién prefiere esas cosas a las caricias, los músicos y la selección brasileña de voley playa? 
 
Seleccionable por Brasil, indicando cuantos dias faltan falta para el viernes
 
Pero hay gentes para las que los lunes son días de algarabía, gozo y emoción... Los amantes que escapan de la vida familiar del domingo, y se citan en una habitación de hotel al medio día. La gente sin más vida social que la del trabajo, que se fuman el fin de semana con indiferencia, a la espera de volver a su reducto social del café de máquina. Los dictadores de pacotilla, a los que solo se les “levanta” dominando a sus subordinados bajo el yugo de una nómina. Los enamorados furtivos de una mirada, que se repite en silencio, y mañana tras mañana, en el ascensor de un edificio de oficinas. Son los que, a su modo, han desenredado el misterio de los lunes, y los esperan con inconfesable deseo. 
 
Seguiré rumiando en silencio, delante de mi pantalla. Intentando encontrar la manera de que los lunes, se travistan de cualquier otro día de la semana.

10 comentarios:

Mariana M* dijo...

No, no, no. Muy mal, ¿cómo así un lunes en el que la semana no durará ni 3 días????? Lo digo por el BBK....

denke dijo...

shhhhh... ¿no ves que me gusta quejarme?? =P

Atram dijo...

Después de una baja de casi 3 meses...y siguen sin gustarme los lunes. Creo que me hace falta más tiempo para la desintoxicación!!

PD: Conozco alguno q se "fuma" su fin de semana, lo predica con orgullo e intenta convencerte de sus "ventajas"...abducido por el aburrimiento!!!!

denke dijo...

Hay coisas que no curan nunca (y me refiero a los lunes, no a las rodillas).

En cuanto a lo otro, hay mucho desaprensivo suelto...

Carlos Fdz. Rovira dijo...

Los lunes tan sólo son un trámite para acabar de hacernos a la idea de que el martes hay que currar.

En el mundo de la construcción por todos es conocido que los lunes y los viernes no son buenos días para hacer visitas de obra. Los viernes porque ya la gente no está por lo que está. Y los lunes porque los trabajadores un poco embobados pensando en el domingo que se pegaron tumbados a la bartola.

denke dijo...

Charly, entre otras cosas, por eso odio los lunes, me toca quedarme en la oficina...

Chocozombie dijo...

en mi diario de literatura, dediqué toda una "entrada" explicando por que me fascinaban los lunes...
Lunes de hula
que nostalgia

denke dijo...

Tengo que disentir Chocozombie… Es que los lunes voy con sueño, y veo el mundo de un modo particular

eLQüik dijo...

Creo que la tristeza que causa la llegada del lunes es poco comparable con la felicidad que causa despertar sabiendo que es sábado.

Sort dijo...

Paseando por blogs, llegue al tuyo, es tan cierto lo que escribes... a la mayoría el lunes nos pesa mas que cualquier otro día. Basta con ver la cara con que se llega al trabajo o a la escuela... Saludos!