Se podría decir que dormir me aburre, y me resisto a hacerlo hasta que caigo rendido. Esto suele pasar alrededor de las 3 AM, tanto laborables como festivos (admito que currar en casa ayuda mucho a llevar este horario). La cuestión es que ayer me distraje, y se me tiraron encima las 4 de la mañana... La culpa podrían repartírsela varios factores, pero supongo que lo mas justo es culpar a la serie “My name is Earl”.
Bueno, la cuestión es que como a cualquier niño de 6 años, se me pasó la hora de dormir y no tenía sueño. Así que decidí mirar alguno de los documentales que tengo desperdigados por el ordenador, con la idea de:
“Lo miro cinco minutos, para que me entre sueño, y ya lo acabaré de ver otro día”.
Como imaginaba que me entraría el sueño al poco de empezar, me puse una de estas pelis-documentales, tan de moda y que tienden a aburrirme con datos y poco ritmo. La elegida fue “La revolución no será televisada”, aka “Chavez the movie”.
El tipo no me cae bien, y estaba seguro de que a los cinco minutos lo apagaría, harto de revolución bolivariana... Pero me equivoqué. Chávez es un elemento central del documental, alrededor del cual se libra una batalla comunicativa digna de estudio.
Al final, me fui a dormir casi a las 6, un poco mas convencido de que la gente esta como las cabras, y que los políticos son sesentones a los que de pequeños no dejaron jugar con playmobils, y necesitan hacerlo ahora con personas...
Así que con esa excusa, he decidido hacer un poco de apología de Pando. Un programita muy práctico, que permite compartir archivos de hasta 1Gb.
No es un emule, por que sólo envías la información a quién tu quieras, avisándole por mail. Nadie entra a tu PC, y además, como podéis ver, permite compartir cosas vía web. Os recomiendo q lo instaleis, y si os apetece, os mireis este documental...






