Porque el mundo es bonito, hasta vomitar.

22 octubre 2010

Saturación

Al cruzar la plaza de la catedral, y embocar el callejón dels Boters, un olor inunda el ambiente. Es avainillado, dulce hasta decir basta, y tan tentador para el estómago, como Adriana Lima para su seguro servidor. Dicho olor proviene de los gofres de una pequeña heladería, de la que no paran de salir personas con sonrisa de felicidad, y mirada de culpabilidad.
El olor, es realmente intenso.
El otro día, paseando, me dio por preguntarme como debe ser vivir en ese tramo de calle. Imagino que al cabo de un tiempo, el olfato asimila el olor a gofre. Pero seguramente ese olor enmascara a otros, y hace que no seamos capaces de percibirlos… Es, al fin y al cabo, la acción de la saturación.

 Tentador hasta la obscenidad...

Nuestros días están repletos de saturaciones. La televisión nos ha saturado de tal manera de violencia y muertes, que difícilmente levantamos siquiera una ceja al ver el enésimo atentado en Irak. El número de muertos por un atentado en un mercado, nos impresiona menos que las décimas que pueda haber subido la gasolina. Y es que, cuando ya has visto 100 veces la “misma” imagen, tu mente se satura, y decide asimilarla como algo normal.

Pasó lo mismo con el terremoto de Haití. Las imágenes nos impresionaron los primeros días, pero a la semana, las televisiones dejaron de darlas, por que ya no impactaban. De ahí a inundaciones, vertidos en ríos, y demás… Lo que ha conseguido crearnos una coraza maravillosa, con la que somos capaces de ver esas cosas con el desdén de quien ve un espectáculo de sardanas. Es feo, si… pero nos aburre. Así que pasamos a otra cosa.

 Niños volviendo a casa despues de un espectáculo pirotécnico

Sucede lo mismo con Messi, Xavi e Iniesta (y es extensible a todo el Barça actual). Estamos tan acostumbrados a verlos hacer cosas increíbles, que cada vez exigimos algo más, diferente. Ya no nos impresiona con algunas de las cosas que solo ellos saben hacer… ya las hemos visto. Como con tantas otras cosas, lo valoraremos de verdad dentro de 20 años. Cuando llevemos 15 sin ver a un equipo jugar así, y demos la brasa a hijos, sobrinos y cualquier persona animal o cosa, recordando con nostalgia melancolía y cervezas a este equipo.

También es extensible a la tecnología. Vivimos la era de los avances de la comunicación, y nos hemos acostumbrado a ello. Si hace 10 años (¡solo 10!) alguien nos cuenta lo que puede hacer un iPhone en la actualidad, no nos lo habríamos creído. No somos conscientes de ello, pero hace 10 años ¿Cuantos teníais correo electrónico? ¿Cada cuanto lo usabais? ¿mp3 portátil? ¿Teléfono con cámara? ¿Internet sin cables? Pero ahora todo nos parece banal. Que nos falle la cobertura wi-fi es tercermundista, y ya no os cuento lo que rajamos cuando una película tarda en bajarse (eso los piratas que hagáis esas cosas, claro). ¿Os recuerdo lo que era Napster, Audiogalaxy, y los inicios de e-mule?

Hace tiempo alguien me dijo que dejamos de ser niños cuando dejamos de asombrarnos por las cosas. Y creo que el ritmo con el que nos llegan las noticias y novedades, provocan que cada vez, las cosas nos impresionen menos. Excepto, claro está, el avainillado sabor de un gofre.

12 comentarios:

Mariana M* dijo...

¡Aaaah! El olor a gofre. Cuando trabajaba en Maremagnum tenía que lidiar con día cada día, pero aprendes, como bien lo dices. El asombro lo pierdes, dejas de ser un niño, pero un día te enamoras y descubres nuevas formas de asombro. Ya no eres un niño, pareces más un adolescente en primavera. En fin. Hay de asombros a asombros, ja.

Folken dijo...

Yo de Adriana Lima tampoco me canso.

denke dijo...

Mariana, enamorarse es el juego de los adultos. Ahí nos permitimos comportaron como niños de nuevo jeje.
Folken, es Ud. Un tipo con criterio, si señor!

Candela dijo...

Incapaz de oler a gofre y no pararme a comer uno. Pero porque es algo excepcional, sino, los aborrecería.

Y sobre la saturación del tema "sexo" qué, ehhh?? buffffff.... Yo porque soy adicta que sino...

Atram dijo...

1-Pero quien es Adriana Lima????¿¿¿¿

A mi, como a "Doris" me cuesta saturarme..por la poca memoria.
Pero razon no te falta...

en cuanto a enamorarse...un lindo estado de enajenación transitoria!!! :D

JULY dijo...

uuuuh, el otro día recordaba el sonidito de cuando te llegaba un mensaje por ICQ (eh ah) y que en mi universidad tenías que hacer "cita" con el ordenador que tenía internet (porque solamente había como 5 que tenían internet para toda la universidad... y lentísimo). Curioso que ahora me sorprendo del pasado...

Joan dijo...

Hoyga, pues yo viví año y pico en Cecs de la Boqueria y ojalá hubiera olido esa putrefacta calle a todos los gofres del mundo y no a meados ácidos e incluso humeantes zurullos (le aseguro que no es hipérbole).

Alucinado estoy aún con el montaje del Barça. ¿Es Photoshop 28? ¿After Effects? Uh!

Unmei dijo...

Es que un gofre es un gofre... ;)

denke dijo...

Cierto Candela, estamos algo saturados de sexo... hace 20 años una teta en un anuncio de fa la liaba, y ahora? se han banalizado.

Atram, por dios... googlea a Adriana!!!

July, y el ruidito del modem???

Joan, el montaje del Baça no es mio... Si pienso en eso, me saltan las lagrimas y no puedo retocar nada.

Unmei, long life to gofres!

issis dijo...

vaya pues yo me he asombrado con el anuncio de Ofertix.
una tía en bolas.
?lo pasan en Barna?
echo de menos el mar, el olor pútrido d ciertas callejuelas y el Maremagnum, ver el Montseny (y no el que está en el cartel del nombre de mi calle)

Candela dijo...

Hay algún gofre de chocolate por aquí... :(

denke dijo...

Candela, tu pide... y te será concendido!