Porque el mundo es bonito, hasta vomitar.

04 marzo 2010

Discusiones

Mediante técnicas físico-químicas, puedo evaporar, congelar, liofilizar, decantar, y torrefactar mi trabajo, hasta reducirlo a simples porcentajes. El resultado sería más o menos este.

Visitar obras 30%
Redactar informes 30%
Hacer fotos 10%
Desayunar 3%
Pelearme con indeseables 5%
Poner cara de saber de lo que me hablan 5%
Poner cara de “no te lo crees ni tu” 5%
Discutir 2%
Enfadarme 2%
Maldecir impresoras 1%
Programar vacaciones 2%
Blog 2%
Calcular cuanto falta hasta el viernes 1%
Decirle a la secretaria “no estoy para nadie” 2% (esto me encanta).

Seguro que alguien echara en falta el porcentaje de Internet “no laboral” en esta lista, pero a esos cerdos capitalistas les diré, que tampoco suelo irme a mi hora. Así que… ¡eso no cuenta!
También aclaro que “desayunar”, en mi trabajo, no es sentarse, pedir un “cafeconlecheycruasán”, y ponerme a leer el periódico. Mis desayunos son de trabajo, con humo, bocatas inhumanos de obra, palabrotas, propuestas turbias, gángsters, palabrotas y peleas de gallos. Bueno, puede esté exagerando, y no se digan palabrotas. Pero creedme, desayunar, es trabajo.

Pero la parte interesante de la lista, es ese 9% de discusiones, peleas y enfados. Si algo he aprendido trabajando, es que pelearse y enfadarse no es como en las películas. Según el cine, cada vez que tengo una discusión, el otro levanta la voz, yo contesto con un “no me jodas”, y el otro se indigna. Deberíamos liarnos a tortas a lo Bud Spencer y Terence Hill. Romper mesas, tirar sillas, hacer volar a gente por encima de la barra y mucho ruido de cristales rotos.
Pero no. Todo se recude a tensión, miradas huidizas, cejas ceñidas, frases quejumbrosas y más tensión. Y una vez acabada la reunión, tan amigos. Lo mismo te invitan a comer, que a un café.
Y no me gusta. Los que tenemos inercia emocional, y cuesta hacernos enfadar, luego cuesta desenfadarnos, nada de cafecitos o comida. ¡Necesitamos venganza, humillación, escarnio y violencia!

Así que alguna vez, al salir de la reunión y ser invitado a comer por el inconsciente que me ha hecho enfadar. Me he visto obligado (para evitar posibles úlceras), a sacar mi katana de la dinastía Song, y ejecutarlos con un corte certero frente a la puerta de la administración.


Que nunca falten en vuestro material de oficina

Si, creo que debo cambiar cosas de la lista.

Redactar informes, pasa a ser un 20%
Recursos legales 10%

Así es mucho más fiel a la realidad.

11 comentarios:

lalaia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
lalaia dijo...

si es que tiene razón abuelo, ya no hay inercia emocional, hoy en dia la gente se enfada y se desenfada como si nada, ¿y el drama?¿qué pasó con el drama?!!!! (cao em pessoa!)

denke dijo...

Es que estos jovenes no saben lo que es una guerra, ni pasar hambre.
El drama se ha desprestigiado sin razón...

Déjà vie dijo...

jajajajajjaa bonissim!!! feia temps q no passava x aki pro com no. Akst humor teu caracteristic, mencanta!! ;)

elena dijo...

Mira que te gusta polemizar

denke dijo...

Sempre benvinguda Deja vie! ;)

Elena, como te gusta llevarme la contraria, te estas jugando esa fanta!!!

elena dijo...

Denke es un pagafantas!!!

denke dijo...

Pero elena... eso no es nuevo. Un tipo que se queja tanto de las cosas, es evidente que no se come un colín!

Mariana M* dijo...

Yo solía fantasear que llegaba a ruedas de prensa con una pistola y le obligaba al mero, mero de la información a darme la exclusiva a mí. Digo, si cuenta como anecdota de trabajo y riñas. Sólo tenía una pistola de dardos en la redacción para descargar la ira en momentos que no salía la nota. En fin. El trabajo :$

denke dijo...

que tendran las reuniones que generan violencia y despiertan sed de sangre..? jeje

Harry Papaley dijo...

me agrado tu post